Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza.
Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia ficticia. Lo dice Littré, que nunca se equivoca.
Y además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta con cerrar los ojos.
Está del otro lado de la vida.
Louis-Ferdinand Céline, Viaje al fin de la noche
Las fotografías muestran las reproducciones de los pasaportes falsos que utilizaron Céline y su esposa para salir de Francia en 1944. En ellos Lucette se transformó en Lucette Alcante, profesora de cultura física; Louis-Ferdinand pasó a ser Louis François Deletang, representante.
